
Un instante tras otro, así transcurre el tiempo que no es el tiempo, sólo creo verlo y sentirlo de una manera onírica, entrando en un laberinto de sensaciones donde el amor se vuelve vida, creando así un hermoso continuo; un rayo de luz suprime las distancias y me hago una, entro y salgo donde el instante de la noche se diluye y traspasa la grieta que aún no logro percibir.